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Ciudad Real, 09-11 de Mayo de 2017

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NOTAS DE PRENSA

"Estamos en FENAVIN porque queremos que nuestros vinos se prueben, y no se queden solo con las etiquetas"

Ignacio de Miguel, asesor de Bodegas Carrascas ha impartido junto a la enóloga Isabel Zafra la cata "Vinos de Altura" a la que han asistido cerca de 30 profesionales

13.05.2015 | 

Con el objetivo de darse a conocer a través del paladar, Bodegas Carrasca, de El Bonillo, Albacete, ha impartido una cata en la sala Custodio Zamarra en FENAVIN. "Queremos que nuestros vinos se prueben y no se queden solo con las etiquetas", ha afirmado Ignacio de Miguel, asesor de las bodegas. Tanto él como la enóloga, Isabel Zafra, han impartido una cata con cuatro vinos que han sido premiados esta misma semana con la medalla de oro de los premios Cinve, de Valladolid. "Cada vez que salimos de casa nos reconocen en todos los sitios", ha celebrado de Miguel, a pesar de que solo llevan dos añadas desde el nacimiento de la bodega.

Un viognier sin barrica, un chardonay fermentado en barrica, un syrah y tempranillo y un merlot y cavernet. Esas han sido las cuatro propuestas que los enólogos han dado a conocer a las cerca de 30 personas que han acudido a la cata y que tenían como reto valorar los vinos procedentes de unas uvas cultivadas a más de 1.000 metros de altura. "La gente lo sabe diferenciar, no es tonta", ha declarado Isabel Zafra. "Adquiere los beneficios del clima manchego para madurar la uva y las propiedades de la altitud, para que no pierda su punto de frescura y acidez", ha expresado Ignacio de Miguel. "La altitud suaviza los extremos de la temperatura, con lo que hace que la uva madure lentamente y de forma perfecta", añade.

El resultado es una uva con todas las propiedades de maduración en una zona cálida pero "la altitud sobre el nivel del mar le correspondería a una zona del norte", explica el asesor de Bodegas Carrascas. Una peculiaridad que le diferencia de otras uvas que se cultivan en la llanura manchega, como es tradicional, "nuestro objetivo es calidad y calidad, hacer vinos de alto nivel y cambiar la imagen de La Mancha en cuanto a vinos de poca calidad", ha reivindicado la enóloga de las Bodegas Carrascas.

Armonías de altura

La propuesta de armonización con los vinos de la Bodega Carrascas a nivel culinario, según Ignacio de Miguel, debe hacerse desde la conciencia de que "no deben existir normas". El experto, que también pertenece a la Academia de Gastronomía de Madrid, ha recomendado que para armonizar estos vinos, lo normal es recurrir a los contrastes o similitudes, pero "no podemos marcar pautas, cada uno tiene que elegir lo que quiera", ha animado este asesor, pues según informó en la cata, "cuando un vino cambia de temperatura, ya cambia de armonía; un blanco con 12 grados al ser fresco te pide un pescado mientras que si lo tomas a 16 le puedes meter un bistec".

No obstante, ha reconocido que "hay ciertos sabores que se pelean, como el de las alcachofas. Pero salvando excepciones, no hay que dar ninguna pauta".

Las Bodegas Carrascas han producido dos añadas, la última con un total de 50.000 botellas. Consciente de la alta competitividad que hay en Castilla-La Mancha y en España, el asesor técnico tiene muy claro cuáles tienen que ser la líneas de negocio a seguir. La primera, la apuesta por la internacionalización, razón principal por la que han decidido que FENAVIN sea el primer escenario en el que se presenten sus vinos. Pero sin dejar de lado el mercado nacional, por lo que FENAVIN también representa el mejor escaparate, "es la feria más importante de España", ha argumentado Isabel Zafra. Además de la cata, la Bodega de El Bonillo ofrece sus productos en un stand situado en la feria.

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