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Ciudad Real, 09-11 de Mayo de 2017

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NOTAS DE PRENSA

García Montero en FENAVIN: "La poesía ha identificado al vino con el júbilo, la tradición, la capacidad de compartir y consagrar los recuerdos"

El poeta Luis García Montero intervino en la mesa redonda "La poesía del vino" en la última jornada de la Feria junto a Benjamín Prado y Chus Visor mencionando poemas de exaltación al vino de ilustres escritores como Borges, Baudelaire o Nicanor Parra entre otros

09.05.2013 | 

Poemas de Charles Baudelaire, Jorge Luis Borges, Góngora, Neruda o Nicanor Parra, entre otros, pronunciados en boca de los poetas y escritores Benjamín Prado, Luis García Montero y Chus Visor deleitaron a los asistentes a la mesa redonda "La poesía del vino" celebrada en la última jornada de FENAVIN 2013.

Comenzó la mesa redonda García Montero, para quien el vino transmite la exaltación de la sensualidad personal, de la celebración colectiva y del contrato social. Añadió que la poesía ha identificado al vino con el júbilo, la tradición, la fiesta, la capacidad de compartir y consagrar los recuerdos, "y ha sido una constante desde la antigüedad, la vejez del vino ha sido también la vejez de la literatura, desde la poesía clásica, pasando por la arábigo-andaluza, la contemporánea…". El vino es una metáfora constante del vitalismo y la sensualidad de la vida, enfatizó el poeta.

Vino y poesía han ido de la mano desde los principios, también como forma de celebración y de comunión. Recordó cómo Borges hablaba en su soneto del vino de beber para recordar de forma compartida y con fervor, no para olvidar: "En la noche del júbilo o en la jornada adversa/exalta la alegría o mitiga el espanto/… Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia/como si ésta ya fuera ceniza en mi memoria".

Transmitió García Montero el papel fundamental del vino en la poesía arábigo-andaluza, con referencias a la sensualidad de la vida, la amistad y el erotismo compartido en una copa. Citó también a Cadalso o Meléndez Valdés que se atrevieron a cantar la intimidad alegre del vino, "en la época moderna los defensores del vino fueron también defensores del contrato social, enseñaron que la única razón de la ética era la felicidad y todo aquello que la conseguía como el vino se convertía en metáfora positiva". Por el contrario, Bécquer, toma conciencia del fracaso social: "… tengo alegre la tristeza y triste el vino". Góngora identifica por su parte el bien vivir con beber mejor.

En declaraciones previas a la mesa redonda, García Montero señaló, dirigiéndose a los jóvenes, que es importante aprender a beber y no tener mala bebida, "el vino es lo contrario del botellón, del garrafón, es saber apreciar los matices, la calidad, el vino es la meditación de los sabores, no la exaltación de la estupidez, y bueno aprender a beber es tan importante para la vida como aprender a pensar, aprender a comer bien o aprender a hacerte dueño de tus propias opiniones".

En segundo lugar, intervino en la mesa redonda el poeta y escritor Benjamín Prado, para quien poesía y vino son dos elementos fundamentales en la búsqueda, aprendizaje y camino a la felicidad, "me parece que hacen una buena pareja el vino y la poesía y también la pintura, desde los poetas clásicos hasta Caballero Bonald, que tiene un breviario del vino. Ambos son una manera de buscar la felicidad, sentirte mejor después de tomarte una copa de vino o leerte un poema, me parece inteligente la mezcla, natural, pura lógica".

Mencionó a Charles Baudelaire quien, en su poema "El alma del vino", es el propio caldo el que habla al lector: "Encenderé los ojos de tu mujer dichosa/devolverá a tu hijo su fuerza y sus colores,/Siendo para ese frágil atleta de la vida,/El aceite que pule del luchador los músculos./Y he de caer en ti, vegetal ambrosía,/Raro grano que arroja el sembrador eternbo,/Porque de nuestro amor nazca la poesía/Que hacia Dios se alzará como una rara flor!".

Prado consideró asimismo que el vino nos enseña el arte de ver nuestra propia historia, recordando las composiciones poéticas de Pablo Neruda o Nicanor Parra. Citó la oda al vino de Parra con estos versos: "Hay algo, pregunto yo/más noble que una botella/de vino bien conversado/entre dos almas gemelas?/El vino tiene un poder/que admira y que desconcierta/transmuta la nieve en fuego/y al fuego lo vuelve piedra./El vino es todo, es el mar/las botas de veinte leguas/la alfombra mágica, el sol/el loro de siete lenguas".

En último lugar participó en la mesa redonda el editor, escritor y poeta Chus Visor, que hizo un repaso sobre el vino en la poesía desde que se conocen referencias sobre sus bondades, ya en el año 25 antes de Cristo, mencionando también el Cantar de los cantares o la antigua Grecia.

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