Le informamos que utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerle un mejor servicio, de acuerdo con sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede consultar nuestra Política de Cookies aquí.

Ciudad Real, 09-11 de Mayo de 2017

Ciudad Real, 09-11 de Mayo de 2017

Buscador

Buscar

SALA DE PRENSA

NOTAS DE PRENSA

Caza y vino, una pareja perfecta con sumiller de lujo en Fenavin

Custodio Zamarra

Custodio Zamarra

Custodio Zamarra dirigió esta cata comentada ante 50 comensales, principalmente jóvenes muy interesados

09.05.2013 | 

Como ya es tradicional, FENAVIN apuesta un año más por promocionar un tándem perfecto: el vino y la carne de caza. Unos 50 comensales pudieron disfrutar de vinos y los platos que la Asociación Provincial de empresarios de Hostelería y Turismo y el proyecto Gastrocaza han preparado en la sala de Catas Custodio Zamarra. Dio gusto ver a muchos jóvenes en la cata, a la que también asistieron el representante institucional de Fenavin José Fernando Sánchez Bódalo, y Florencio Rodríguez, de Asiccaza, entre otros.

El sumiller del restaurante Zalacain, Custodio Zamarra, fue el encargado de dirigir el maridaje en el que se degustaron una perdiz en escabeche de la Abuela Cándida con crema de queso y pisto de la huerta manchega, regado con un Olimpo Blanco de la bodega Vinícola de Castilla (Manzanares) y Crepinetas de ciervo con ciruelas sobre puré de orejones y salsa Syrah, que se maridó con un Señoría de Guadianeja Crianza de la Vinícola de Casilla, también.

Esta cata contó con la participación de Custodio Zamarra, que da nombre a la sala de Catas, el cocinero castellanomanchego Javier Huertas; el hostelero ciudadrealeño José Crespo (Casa Pepe de Carrión); Teófilo Arribas, el presidente de la Asociación Provincial de Hostelería y Turismo de Ciudad Real, y Alfonso Monsalve, presidente de la Asociación de Industrias Vitivinícolas de esta provincia anfitriona.

Y sin duda en la cata, dieron en todo el gusto a Custodio Zamarra (de Villatobas, Toledo), que se declaró enamorado de la perdiz y codorniz manchega, y, a preguntas de los medios de comunicación, apostó por "la amabilidad" como principal virtud de un sumiller; y por vinos "equilibrados, elegantes, en los que prime la tipicidad y que recuerde a la tierra de donde procede, como nos pasa con la caza".

Volver