Le informamos que utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerle un mejor servicio, de acuerdo con sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede consultar nuestra Política de Cookies aquí.

Ciudad Real, 09-11 de Mayo de 2017

Ciudad Real, 09-11 de Mayo de 2017

Buscador

Buscar

SALA DE PRENSA

NOTAS DE PRENSA

Pareceres y contrastes en torno al vino y al talento en FENAVIN

Fernando Jáuregui, José Oneto, Víctor de la Serna, Belén Quijada, Elena Marquínez, Cristino Álvarez y Enrique Beotas participan en una mesa redonda

08.05.2013 | 

El periodista y director del periódico digital Diario Crítico, Fernando Jáuregui, ha actuado de moderador en FENAVIN 2013, la Feria Nacional del Vino que se celebra del 7 al 9 de mayo en Ciudad Real, en la mesa redonda "El vino libera talento", en la que han intervenido los también periodistas y buenos conocedores del vino y su cultura, José Oneto, Belén Quijada, Cristino Álvarez, Elena Marquínez, Víctor de la Serna y Enrique Beotas.

Nemesio de Lara, presidente de la Diputación de Ciudad Real y de FENAVIN saludó minutos antes de iniciarse el acto a los ponentes, agradeciéndoles su participación en la feria y invitándoles a que fueran rigurosos en sus opiniones, porque su fama les predecía y tenían un gran número de seguidores que, estaba seguro se dejarían influir por lo que ellos dijeran.

La mesa redonda, que Manuel Juliá, director de la Feria, calificó de anárquica, se inició con la intervención de Fernando Jaúregui, quien explicó como responsable de la misma, que no se habían ajustado a ningún guión preestablecido y que sencillamente cada uno de los ponentes era libre para decir lo que quisiera, siempre y cuando se ciñeran a la línea del titular de la mesa, "el vino libera talento".

Comenzó Oneto el turno de oradores definiéndose como aficionado al vino pero no experto. "Observo el mercado y felicito que en un sitio como en Ciudad Real se monte una feria como ésta, donde están prácticamente todos los vinos de España, y creo que junto con la de Burdeos es la más importante de Europa", dijo. Mencionó, por otro lado, que películas extranjeras como "Días de copas y vinos" y "Entre copas" fueran capaces de mostrar una trama cultural sobre el mundo del vino, mientras que en España, país productor por excelencia, no hubiera talento para hacer una película en torno al cultivo y al mundo de la vid. Apuntó que el español tenía más cultura de cerveza y de bebidas destiladas, por lo que entre todos "deberíamos esforzarnos por hacer una cultura del vino y desterrar esa idea que se tiene de comparar el vino con bebidas fuertes e incluso con otras sustancias más perniciosas".

Por su parte, Cristino Álvarez, señaló que el vino genera "mucho" talento y el talento es inteligencia y virtud. "Cuando a alguien le gusta una cosa intenta aprender más de ella, por lo que cuanto más sepamos de vino, más nos gustará", concluyó.

Elena Marquínez se centró en los medios de comunicación como herramienta para divulgar y comunicar las excelencias del vino. En este sentido apuntó que la clave las tenían por un lado los bodegueros y productores que tenían la responsabilidad de hacer un buen vino, pero también de "comunicarlo", para lo que tenían que valerse de los profesionales de la comunicación. Tuvo también palabras de elogio hacia el enoturismo, como recurso creado para asentar una clientela y fidelizarla en torno a un producto como es el vino.

Para otros, como Enrique Beotas, en torno al vino se genera una mesa redonda de amigos. Y dijo que sólo podía hablar de vino, pero no de talento, porque el vino ha estado presente en su vida desde su más tierna infancia, cuando su abuela, Consuelo Francos, llevaba los migones de vino a los pastores de Navalcarnero, localidad madrileña en la que aprendió todo sobre este producto. Aconsejó que para quitar un buen catarro, un tazón de vino caliente con azúcar, era mano de santo. Así lo llevaba tomando él desde pequeño y en la actualidad su hija, que vive en un país frío como Inglaterra, "se cura así los catarros".

La periodista Belén Quijada entiende el vino y el talento como un matrimonio casi perfecto. Señaló que el vino se ha convertido en fuente inspiradora de los verdaderos creadores del vino, como son los bodegueros, que utilizan su talento para vender más vino. Considera que en estos momentos de crisis no es fácil moverse en una bodega, por lo que había que utilizar el talento para que el vino de España se venda y se consuma. "Confieso que he bebido para utilizar el talento", concluyó.

Finalmente fue Víctor de la Serna quien cerró el turno de intervenciones sentenciando que "el vino encierra espanto". Dio cifras escalofriantes del consumo de vino en España, 15 litros por persona y año, frente a lo que se bebe en países como Francia, 50 litros per cápita, o Portugal, 30 litros. "Todos beben más vino que nosotros", apuntó y dijo que esta era una situación propiciada por la falta de cultura y echó en parte la culpa a los comunicadores por la forma de hacerlo, pero también a las autoridades, que quieren regular el consumo y la producción del vino, y a los médicos, empeñados en quitárnoslo de nuestras dietas. "El vino lo tenemos, el talento lo estamos esperando", subrayó.

Volver