Le informamos que utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerle un mejor servicio, de acuerdo con sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede consultar nuestra Política de Cookies aquí.

Ciudad Real, 09-11 de Mayo de 2017

Ciudad Real, 09-11 de Mayo de 2017

Buscador

Buscar

SALA DE PRENSA

NOTAS DE PRENSA

"Debemos modelar un enoturismo que transmita pasión por el vino, único, diferente y que atraiga al cliente"

Juana Fernández, de la Cámara de Comercio de Ciudad Real, habló de la importancia de incidir en una mayor profesionalización y puso a disposición de las empresas interesadas un marco de actuaciones formativas y de gestión. Actualmente, el 80% de las bodegas de Castilla-La Mancha dispone de algún tipo de actividad enoturística

Por su parte, el bodeguero Miguel Ángel Castilblanque destacó en FENAVIN 2013 la rentabilidad de su actividad enoturística, con diez mil visitas al año y 12.000 botellas vendidas, además de la repercusión indirecta en restaurantes

08.05.2013 | 

"Debemos modelar un enoturismo que transmita la pasión por el vino, que sea único, diferente y que atraiga al cliente". Estas son algunas de las claves apuntadas por Juana Fernández, de la Cámara de Comercio de Ciudad Real en la conferencia "El enoturismo como actividad rentable" celebrada en la segunda jornada de FENAVIN 2013 y que también contó con la participación de los ponentes Fernando Redondo, director de AC+Consultores, y Miguel Ángel Castilblanque, de Bodegas y Viñedos Castilblanque.

Ante un aula llena de profesionales y expositores, los ponentes marcaron una serie de pautas para iniciarse en la actividad enoturística, una alternativa de negocio muy interesante para las bodegas españolas. Para el consultor Fernando Redondo se deben tener en cuenta aspectos esenciales para llevar la empresa enoturística a buen puerto, desde un claro y sólido diseño de objetivos, con horarios, precios, idiomas, accesibilidad; una oferta variada relacionada con el territorio, la elección de buenos compañeros de viaje (hotel y restaurante); además de una trabajada promoción, con una completa web, y formación.

Todo esto, añadió el consultor, no se sustenta sin el cambio de mentalidad que, en su opinión, debe inculcarse entre las bodegas, "el enoturismo es una actividad turística, no de vino, que requiere abrir fines de semana, por lo que es preciso un compromiso de la bodega para así obtener un beneficio de marca añadido al del propio producto vinícola".

El 80% de las bodegas de Castilla-La Mancha cuenta con algún tipo de actividad enoturística "y algunas con buenos resultados", expresó Juana Fernández, de la Cámara de Comercio de Ciudad Real pero, sin embargo, se adolece en general de algunas debilidades como la escasa profesionalización y la falta de información comercial y de servicios. Para ello, la institución cameral ofrece formación específica, herramientas de gestión y el programa de creación y consolidación de empresas en el enoturismo, cuya segunda edición se va a celebrar en Ciudad Real y permite a empresas interesadas en el enoturismo, de forma gratuita, disponer de consultores especializados.

Un claro ejemplo de enoturismo exitoso es el de las Bodegas y Viñedos Castilblanque, de Campo de Criptana. Su rentabilidad económica se orienta en un 80% a la exportación, y el 20% restante al mercado nacional "y en España mi mejor cliente es mi tienda, gracias al enoturismo". En concreto, la bodega criptanense ha apostado por un enoturismo de cooperación, en el que busca hoteles y restaurantes de la zona para derivar a sus visitantes, "todos ganamos, nosotros hacemos una inversión menor en infraestructura y los establecimientos se benefician de nuestro servicio". Miguel Ángel Castilblanque reflexionó sobre la necesidad de que los propios bodegueros apuesten más por la cultura del vino, "transmitiendo las emociones, sensaciones y vivencias cuando se cata".

Entre los beneficios que reporta el enoturismo citó Castilblanque la promoción directa, "si los visitantes quedan contentos, en los restaurantes conocerán y pedirán tu vino, haces marca". En su caso concreto, reciben unas ocho o diez mil visitas al año, el 60% internacionales y el 40% españoles, de los que el 70% siempre compra en tienda, principalmente vino, pero también ofrecen otros productos agroalimentarios de la tierra como queso, aceite o azafrán. Sólo de la actividad enoturística venden 12.000 botellas al año, un cinco por ciento del total de producción, con un gasto medio por visitante de diez euros, "no es mucho pero sí importante, es cash directo, sin costes de intermediarios ni transporte".

El trabajo con tour-operadores y la amplia gama de oferta enoturística (también celebran bodas, banquetes, conciertos, teatros) permite a Castilblanque contar con turistas japoneses (Criptana es un atractivo turístico de primer orden para el país nipón por sus molinos y el Quijote), alemanes, austríacos, y asociaciones culturales de Madrid, Castilla-La Mancha, grupos de amigos, parejas, además de niños. A este respecto, Castilblanque abogó por una educación, más que prohibición entre los más pequeños "pueden catar uva y mosto" y, de hecho, presentaron en FENAVIN el video dirigido a los niños "Blanquita y Negrita Castilblanque, de la cepa a la mesa".

FENAVIN, un modelo a seguir

Para Fernando Redondo, FENAVIN 2013 da aún mejores impresiones que la edición anterior, "aprecio más movimiento, las bodegas están bastante contentas, han cumplido las agendas que tenían, la gente la está valorando muy bien". Por su parte, Castilblanque destacó el modelo a seguir de FENAVIN como feria de negocio, "la gente viene con ganas de comprar, el programa previo de "Contacte con…" funciona perfectamente, ya está bien que en Castilla-La Mancha y Ciudad Real seamos líderes de la mejor feria nacional con diferencia". Juana Fernández, por último, ve a FENAVIN imprescindible para hacer negocio, "no hay que ver más que la asistencia que tiene, creo que está perfectamente consolidada".

Volver