Le informamos que utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerle un mejor servicio, de acuerdo con sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede consultar nuestra Política de Cookies aquí.

Ciudad Real, 09-11 de Mayo de 2017

Ciudad Real, 09-11 de Mayo de 2017

Buscador

Buscar

SALA DE PRENSA

NOTAS DE PRENSA

El vino y la novela, compañeros eternos de la vida y pasiones humanas

El escritor y periodista canario Juan Cruz ha moderado hoy en FENAVIN mesa redonda 'Vino y novela', acompañado de los escritores Luis Landero, Clara Sánchez y Manuel Hidalgo

12.05.2011 | 

La sexta edición de la Feria Nacional del Vino ha abordado la repercusión del vino en la novela de todos los tiempos de la mano de los reconocidos escritores españoles Juan Cruz, Luis Landero, Manuel Hidalgo y Clara Sánchez. El escritor y periodista Juan Cruz, moderador de la mesa redonda Vino y Novela, ha señalado que el vino es salud y es vida, "si el vino viene, viene la vida", ha recordado.

En un ameno encuentro, entre bromas y veras, los novelistas han expuesto la extraordinaria influencia del vino en la literatura, principalmente de la cultura mediterránea, "donde el vino tiene un componente casi alimenticio, pues qué habría sido del pobre Lázaro en esos días de frío, o de La Celestina en la soledad de la vejez, o Sancho Panza, después de esos apaleamientos", se ha preguntado Luis Landero. Para el también profesor y guitarrista, el vino aparece ya en La Odisea, aunque es en la Edad Media, el Renacimiento y el Barroco cuando alcanza su mayor significación.

El componente místico-religioso tampoco ha pasado desapercibido en la novela, ha expuesto Manuel Hidalgo, que ha recordado que por analogía o influencia bíblica "antes se decía que el vino servía para crear glóbulos rojos" recordando, a renglón seguido, que la sangre del cuerpo es la metaforización del vino y está presente en el primer milagro de Jesucristo, las bodas de Caná y en la Última Cena.

El vino siempre ha sido objeto de aprecio, elemento elegante, mesurado, inteligente, pero también es el exceso, ha dicho Hidalgo, "y en la literatura lo primero que viene a la cabeza son argumentos en los cuales el vino está ligado a las malas costumbres y desgracias de las clases populares", recordando los múltiples episodios de obreros saliendo de las tabernas.

En la mesa redonda también se ha apuntado el caso de los escritores que consumían vino mientras elaboraban sus novelas. El periodista Juan Cruz ha mencionado los casos de algunos literatos y creadores de la posguerra, como Aldecoa, Azcona o Ángel González, "que siempre prefería el vino pues, según decía, el whisky se le subía a los pies".

Por su parte, la escritora Clara Sánchez, que recibirá este año la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha, ha destacado la extraordinaria importancia del vino en la literatura, confesando a renglón seguido que, pese a no entender mucho de vinos, ha reconocido que el vino ha sobrevivido al imperio del whisky muy presente en la novela contemporánea y ha lamentado que los franceses vendan mejor sus caldos en el cine y en la novela.

En referencia a la novela futura, el articulista Manuel Hidalgo ha confesado desconocer si la nueva cultura del vino en la que se habla de moderación, de cómo hay que coger la copa, va a generar novela. Ha explicado que en el vino, como en la vida, "si tiene un uso armónico, integral, moderado no es interesante para la novela; pero sí lo son sus efectos, que propician, por un lado, la risa, el disparate, la comedia, o la cruz, la enfermedad y la tragedia".

Todos los ponentes de la mesa coincidieron en esta premisa, señalando que para que sea novelesco, tiene que haber un exceso, "como ese vino o vinacho de los pobres en las tabernas", siendo también elemento imprescindible del relato más clásico, el camino, donde el personaje, tras el combate con los enemigos, se sienta en torno a una mesa para disfrutar de unas viandas, un vino y unas historias.

El moderador Juan Cruz ha considerado por último que el vino le da a la vida una sensación de salud que está por encima de otras consideraciones románticas, recordando los tiempos de su infancia, que cuando se ponía enfermo, su madre le daba 'vinos Sansón, aperitivo reconstituyente'.

Gratamente sorprendidos

Los escritores quedaron gratamente sorprendidos de la magnitud de FENAVIN. En palabras de Juan Cruz, es una iniciativa extraordinaria teniendo en cuenta que Ciudad Real es una de las capitales más importantes de Europa en materia vinícola. Para el escritor canario, FENAVIN es el punto de referencia de los avances comerciales, donde se ve una gran profesionalidad.

Ha concluido la mesa redonda la escritora Clara Sánchez con un poema de 1530 de Alonso del Toro, en la que hacía una reflexión sobre los vinos de La Mancha:

En Consuegra y Madridejos
Y en Alcázar y en Villafranca
En todos estos concejos
Os darán vino sin blanca.

En Manzanares, Daimiel
La Membrilla y la Solana
Y todo el campo de Montiel
Mucho vino dan por él
En Valdepeñas y el Moral
Vino tinto, angelical
Más suave que la miel.

Volver