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Ciudad Real, 09-11 de Mayo de 2017

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NOTAS DE PRENSA

El 'sabor femenino' trato en FENAVIN las posibles diferencias de sexo en el mundo del vino

Previamente calificaron de "espectacular" la Feria Nacional de Ciudad Real

06.05.2009 | 

Fenavin acogió la mesa redonda 'Sabor femenino', con la que se buscaba ensalzar el papel de la mujer en el ámbito vitivinícola, y la existencia o no de características diferenciales entre los géneros femenino y masculino dentro de esta industria. Los participantes en la misma concluyeron que, si bien la incorporación de la mujer a esta industria agroalimentaria resulta muy evidente, no encontraron diferencias en los vinos, que permitan diferenciar un sabor masculino de otro femenino o distinguir un vino de otro según esté elaborado por ellas o ellos.

Sandra Falcó (Pagos de Familia Marqués de Griñón), Alicia Huidobro (Quintagama Comunicación), Laura Martínez (Dehesa de los Llanos) y Ana Méndez (Bodegas Campante) participaron en esta mesa, moderada por Juan Fernández-Cuesta, periodista de ABC, y coordinador del suplemento Divino y la Guía Anual de Vinos, que antes de la actividad calificó a FENAVIN como "espectacular e impresionante".

Bodeguera, periodista, enóloga y directora comercial, respectivamente, analizaron, uno por uno, los lugares comunes, clichés y tópicos a los que se enfrentan a diario en un sector dominado, en todos los sentidos, por hombres. Teóricamente, y como afirmaron algunas de las ponentes, las únicas diferencias que deberían tenerse en cuenta serían las relativas a la capacidad profesional del individuo, independientemente de su género.

Si bien para el moderador "las mujeres son más listas e inteligentes que los hombres, por lo que el vino que elaboran y el que toman tiene que ser distinto", no tuvo la ocasión de demostrarlo, porque las cuatro ponentes no estaban de acuerdo con esto.

Sandra Falcó, artífice del Suma Varietalis del pago Dominio de Valdepusa, consideraba el tema de la mesa cuanto menos como "provocador", indicando que "en nuestro Pago se puede decir que tenemos variedades de uva más masculinas, como el Petit Verdot y otras más femeninas, porque cada vino tiene su carácter y personalidad como ocurre con los perfumes", aunque subrayaba que "independientemente del sexo, lo importante es la mano de quien hace el vino, y no debemos olvidarnos de la evolución del consumidor, que en Europa empieza a ver cartas de vinos donde se describen sus peculiaridades y no la demarcación geográfica de la que proceden".

Alicia Huidobro recordó tópicos y realidades que, por desgracia, aún existen como el trato en sala de los restaurantes que, en vez de preguntar, acostumbran a poner el primer vino a degustar al hombre, al que también cobran la factura por antonomasia. Para la periodista, "es evidente que las mujeres españolas y europeas beben cada vez más vino, y estos hábitos en sala deben cambiarse".

Para Laura Martínez, enóloga y compañera de trabajo del también enólogo Ignacio de Miguel, "no tiene por qué haber una diferencia, pues mi compañero De Miguel y yo no discrepamos al respecto, creo que lo que rige nuestro trabajo es la alta sensibilidad y la profesionalidad de dos técnicos que nos apasionamos con nuestro trabajo".

Ana Méndez, directora comercial, cree que los tópicos se están cayendo, y que depende de la experiencia profesional de cada uno. "Antes se decía que las mujeres preferían vino de menos graduación y los hombres de más, hoy en día creo que este tópico no es así".

En el coloquio que siguió a la mesa redonda se puso de manifiesto, por un lado que no debería haber diferencias entre sexos, sino entre personas, entre profesionales sin más. Y también que cuando el consumidor compra la botella en el supermercado o en el restaurante, generalmente en el envase no pone quién elaboró el vino ni su sexo.

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