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Ciudad Real, 09-11 de Mayo de 2017

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NOTAS DE PRENSA

Los jóvenes colocan al vino en una posición lo suficientemente elitista como para alejarlo de ellos

Teófilo Fiunte y Rafael del Rey

Teófilo Fiunte y Rafael del Rey

Ésta ha sido una de las conclusiones del estudio 'Jóvenes y Vino' encargado por el OEMV y presentado durante la mañana del martes en FENAVIN

06.05.2009 | 

FENAVIN 2009 ha sido el escenario elegido por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) para presentar el estudio 'Hábitos de consumo de vino entre los jóvenes', realizado por la empresa Synovate. El director general del OEMV, Rafael del Rey, tras una breve introducción sobre la actividad y ámbitos de actuación de la Fundación, ha sido el encargado de introducir el trabajo, realizado en poblaciones mayores de 30.000 habitantes de Península y Baleares a un total de 1.300 jovenes entre 18 y 36 años, entrevistados entre los días 3 y 25 de noviembre del pasado año.

A continuación, Teófilo Fiunte, representante de la empresa de investigación de mercados Synovate ha desgranado las principales conclusiones del estudio, que ha tomado como precedente el estudio elaborado por Synovate para la Federación Española del Vino (FEV) en 2005. Fundamentalmente, ha insistido en que el vino es un producto con el que los jóvenes no se identifican porque lo consideran una bebida cara, para mayores, para entendidos, ideal para celebraciones o para quedar bien. "Los jóvenes no lo consumen porque lo ven muy alejado de su mundo, no existe un problema de calidad sino de proximidad. Colocan al vino en una posición lo suficientemente elitista como para alejarlo de ellos", ha insistido Fiunte.

Según los datos obtenidos, el 8% de los jóvenes entrevistados consume vino con asiduidad, un porcentaje que se reduce al 5,5% si tomamos como muestra las respuestas de los jóvenes urbanos de entre 18 y 25 años y que sube al 10% si la referencia son los jóvenes entre 26 y 35 años. El estudio explica esta diferencia basándose en que el vino ocupa en la vida de los jóvenes un lugar secundario, con un determinado marco social como comidas familiares, celebraciones especiales, citas románticas, etc. por lo que el consumo de vino entre los jóvenes se incrementa cuando alcanzan un equilibrio personal y profesional.

Debido a esto, no es de extrañar que el 45% de los entrevistados reconociera que empezó a beber vino antes de la mayoría de edad fundamentalmente en el hogar o en celebraciones familiares. Además, los jóvenes valoran las características saludables del vino y no lo consideran una bebida para emborracharse, de hecho, sólo en un 8% de las ocasiones se habrían emborrachado con este producto.

Por tipos de vino, el tinto es el más consumido y es reseñable un incremento en el rosado que ha pasado del 7% en 2005 al 11% en 2008 por influencia del consumo femenino.

Por último, entre los alicientes que reclaman los jóvenes, un 32% de los entrevistados consumirían más vinos con sabor a fruta, un 14% vinos de baja graduación y un 10%, vinos bajos en calorías.

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