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Ciudad Real, 09-11 de Mayo de 2017

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NOTAS DE PRENSA

A LOS CIUDADANOS CHINOS LES GUSTA EL TINTO

Mucho público en la charla de Marisa Flores, delegada del IPEX en Hong Kong, y Félix Solís Ramos, quienes desvelaron las claves para la exportación de vinos al gigante asiático

08.05.2007 | 

Más de 250 millones de chinos han salido de la pobreza en los últimos 30 años y se han convertido en un potencial de consumidores muy atractivo al mejorar su nivel de renta, según comentó Marisa Flores, delegada del Instituto de Promoción Exterior (IPEX) de Castilla-La Mancha en la charla de esta tarde en Fenavin 2007, junto a Félix Solís Ramos, donde se confirmó que a los chinos les gusta el vino tinto, que consideran un alimento sano, para regalar y símbolo de imagen y estatus. China despierta mucho interés en Fenavin, prueba de ello es que la sala de conferencias se llenó para seguir esta charla, que introdujo el director del IPEX Javier Vega.

El mercado chino es, sin duda alguna, uno de los más cotizados hoy en día. Su peculiar pero constante acercamiento a una cierta forma de sociedad de consumo y el impresionante tamaño de su población lo convierten en destino preferente de todo tipo de inversiones. Téngase en cuenta el dato, a modo de anécdota, de que en China ya hay más de 20 millones de multimillonarios.

Sin embargo, como advirtió Marisa Flores, es también "uno de los mercados más desconocidos y mitificados". La delegada en Hong Kong del IPEX (Instituto de Promoción Exterior de Castilla-La Mancha) hizo una exposición muy detallada y un análisis realista de este mercado, proporcionando al empresario, potencial exportador de vinos, información relevante sobre las oportunidades de negocio que existen en el mercado chino del vino y sobre las formas de tratar con usos comerciales de una cultura muy diferente de la nuestra.

En primer lugar, Marisa Flores describió las principales características del mercado chino, haciendo hincapié en la demanda de productos vinícolas y en los numerosos factores asociados que condicionan esa demanda: los diferentes tipos de puntos de venta, los gustos más habituales entre los diversos perfiles de consumidor, las tendencias que se van consolidando…

En el mercado de graneles, España vendía en el 2005 el 52% del mercado en China, aunque en el 2006 fue desbancada por Chile.

La previsión de crecimiento del vino embotellado en china es del 9% anual hasta el 2009, de modo que un 12% será vino tinto, el que más les gusta a los ciudadanos chinos; otro 6,5% será blanco, un 4% rosado y otro 3% espumoso.

Y la producción actual es del 90% local y un 10% de vino importado, teniendo en cuenta que un 63,5% del consumo es vino tinto, frente al 27,8% de blanco. Sin olvidar que el consumo aún es bajo, porque existe una media de 0,3 litros por persona al año en China, frente a los 26 litros de España, los 55 de Francia o la media mundial de 7,5%.

En una segunda fase, la conferencia de Marisa Flores abordó el análisis de la competencia, empezando por la oferta local china y continuando con los principales rivales, países productores tanto del Viejo como del Nuevo Mundo. También analizó en la ponencia la evolución en los últimos años de las exportaciones de vino, para concluir con la evaluación de las posibilidades de penetración en el mercado chino del vino, así como dio una serie de consejos prácticos para abordar la exportación hacia el gigante asiático, incluido un aviso contra los timos.

El vino que importan los chinos, el 10% del consumo total, es un 37% francés, y de otros países como Australia, Estados Unidos, Italia, Chile o España. Y las variedades que más les gustan es en tinto el Cabernet, Merlot, Syrah y Pinot Noir; y en blancos el Chardonnay y el Savignon Blanc.

El futuro del vino en China se presenta con un crecimiento natural del mercado y una dura competencia en precios.

Félix Solís Ramos, de la empresa Félix Solís Avantis, explicó como su empresa vinatera, de matriz castellano-manchega en Valdepeñas, inauguró una planta en Shanghai, con una capacidad de envasado de 60 millones de litros anuales, dotada de las instalaciones más modernas de China, que necesitó una inversión de 5 millones de euros, y donde trabajan 21 personas. Y hace 8 años comenzaron la exportación a China, precisamente a través de unos chinos residentes en España.

BARRERAS A LA COMPETENCIA A TRAVÉS DE CONTRATOS DE EXCLUSIVIDAD

El objetivo de esta bodega castellano-manchega implantada ya en Valdepeñas, Mancha, Rioja, Ribera del Duero y Rueda, era llegar a ese 42% de chinos que habitan en ciudades, porque el consumo de vino es urbano sobre todo, un consumo actual que supeora los 550 millones de litros, principalmente vino nacional.

Solís dejó claro que la comercialización no es fácil en China, donde existen empresas de hasta 5.000 trabajadores con 30 millones de litros de ventas, que levantan barreras enormes a la competencia a través de contratos de exclusividad. Así es corriente en los restaurantes chinos, donde principalmente se consume vino, que todos los vinos de la carta se adjudique a una sola empresa exclusiva, por lo que vino importado no le queda más remedio que introducirse a través de hipermercados y cadenas extranjeras, como Carrefour, o de los bares.

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